La «agenda del cambio», ¿un brindis al sol? de Calviño

«Y llegó el día. Por fin la ministra de Economía, Nadia Calviño, desvelaba este viernes pasado, tras la aprobación por parte del Consejo de Ministros, su tan esperada «agenda del cambio» -«agenda for change» para nuestros mayores en Bruselas, también expectantes ante dicho documento-.

Porque el Gobierno de Pedro Sánchez ha estado alimentando la expectación a raudales a próposito a cuenta de sus ideas para colocar al país donde realmente se merece. No como la dejó el anterior Ejecutivo de Mariano Rajoy. De hecho, había que seguir con un nuevo plan reformista en España por el que apostaban todos los organismos internacionales, entre ellos la Comisión Europea, lógico.

Sánchez tomó rápido el relevo de su antecesor y lo hizo suyo. Desde prácticamente su desembarco presidencial, en junio del año pasado, se le llenó la boca de lo mucho que trabajarían en su equipo de Gobierno, desde el minuto cero, en un ambicioso paquete de reformas económicas que iban a hacer despegar a España de forma definitiva. Incluso con el devenir económico en contra. ¡Menudo plan tendrían! ¿Qué partidas de gasto se comprometerían? ¿Y cuántos ingresos aspirarían a conseguir? Y no, no hablo de los Presupuestos Generales del Estado de 2019, sin aprobar por cierto. De hecho, ni media palabra de este «pack» de medidas económicas adicionales en el que lleva trabajando el Gabinete Sánchez en paralelo a los Presupuestos. ¿Entonces?

Pues bien, no hace ni un mes la ministra

Calviño mostraba cierto secretismo, pero con la satisfacción del trabajo bien hecho en sus palabras y mirada, en torno a su «agenda del cambio». La estaba ultimando. El único desliz que tuvo fue al decir que se trataba de «un paquete de reformas estructurales en torno a la educación, innovación, etcétera. . . ». ¿Cómo? ¿Un «bla bla bla» sin sustancia? Un brindis al sol al más puro estilo social-demócrata, vamos.

Pocos días después, en una carta fechada en Bruselas el 28 de enero, dirigida a las ministras de Economía, y de Hacienda, la nombrada Nadia Calviño, y María Jesús Montero, respectivamente, y firmada por Valdis Drombrovskis, vicepresidente de la Comisión, y Pierre Moscovici, comisario de Asuntos Económicos, se pedía información adicional sobre dichas reformas de la «agenda for change» española pero no incluidas en los Presupuestos. ¿Dudas, quizás, en suelo belga?

Hoy, tengo en mis manos el preciado documento. «La agenda del cambio. Hacia una economía inclusiva y sostenible». ¡Acabáramos! Aparecieron los términos clave. Inclusiva y sostenible. ¡Mi gozo en un pozo! Aunque algo así se olía hasta el apuntador (¿o el relator?). La ministra lo explica en la introducción de una «agenda» de 86 páginas: «El año 2018 marca el inicio de un nuevo ciclo económico, tras cinco años de crecimiento y con una perspectiva favorable para la corrección de algunos desequilibrios heredados. Estamos, por tanto, en un momento clave para definir los parámetros que marcarán las próximas décadas, para impulsar medidas de carácter estructural, para hacer frente a los retos de futuro y poner las bases de un crecimiento sostenible y justo a largo plazo».

La «agenda del cambio» de Calviño, que pasó por la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros con más pena que gloria -Cataluña y el famoso relator acapararon las preguntas de los allí congregados- recoge más de 60 medidas a corto y medio plazo con el fin de apoyar el proceso de transformación ecológica, converger con los países más desarrollados en términos de bienestar y lograr una sociedad más igualitaria con una tasa de paro alineada con la media europea. ¿De verdad todo dirigido a lo verde, lo sostenible y lo intangible? ¿De verdad esto nos pondrá en cabeza de la Unión?

Sigo leyendo y me topo con las reformas para un mercado laboral eficiente y justo, ¡y. . . zas! La gran novedad que incluye esa «agenda» es la introducción gradual de la llamada «mochila austriaca», esto es, una suerte de hucha de capitalización en la que la empresa hace aportaciones mensuales a sus empleados. Ese fondo acompaña al trabajador durante toda su vida laboral, y la cantidad acumulada se mantiene aunque el empleado cambie de trabajo y puede ser usada por este en caso de despido o como complemento de la pensión. Los fondos son gestionados por firmas privadas para generar con ellos una rentabilidad, pero el Estado garantiza el 100% del capital aportado, que además se puede heredar.

Pero. . . ¿la «mochila austriaca» no era una idea defendida en tiempos del Gobierno popular de José María Aznar? ¿Es liberal o todo lo contrario? De hecho, el PP la incluyó en su programa electoral para las generales de 2011, aunque nunca tomó ninguna medida al respecto, hasta que en 2017 apoyó una iniciativa en el Congreso del PDECat para su puesta en marcha antes de 2020, iniciativa que tampoco tuvo un desarrollo posterior.

Sea como fuere, mucho me temo que la «agenda» variopinta de Calviño se quedará en agua de borrajas, esté salpicada con medidas liberales, social-demócratas o de brindis al sol. .

abc.es »

Tags: #agenda #calviño #cambio #hecho #sostenible #medidas

2019-2-11 04:59

agenda calviño → Результатов: 1 / agenda calviño - фото


Calviño cree que son "plenamente compatibles" los compromisos de déficit con la agenda social

La ministra de Economía y Empresa, Nadia Calviño, ha abogado este miércoles por aprovechar el buen momento económico para hacer "plenamente compatibles" los compromisos de estabilidad presupuestaria con la agenda social, y ha destacado que su nuevo equipo es "paritario y dinámico". eleconomista.es »

2018-07-04 15:55