La ansiedad de los campeones

Se ve la euforia, se nota la alegría, se siente el orgullo, brillan las medallas y los títulos. Pero un campeón soporta una invisible carga que acarrea en solitario, confiados sus temores a sus más cercanos, pero sin que estos puedan más que intentar aliviar un poco el peso.

La tensión se percibe en detalles, como la caída de pelo que confesó haber sufrido Marc Márquez en su peor momento del año. Tiene soluciones variopintas, sin que exista una fórmula mágica. Es el envés de la gloria, una mochila invisible, siempre incómoda y nunca fácil de sobrellevar.

«Hay que diferenciar los niveles de estrés que sufren los deportistas de élite. El de jugarse un título en una carrera o en un partido lo asumen porque forma parte de la competición, de su vida. Pero existe otro nivel superior en el que empiezan a ver un cierto miedo a que las cosas no salgan como ellos quieren, a proyectar pensamientos negativos, y de estar más en el futuro que en el presente. A no tener las herramientas suficientes», explica para ABC Óscar del Río, psicólogo deportivo. «Esa ansiedad se percibe como una amenaza. Y el cuerpo reacciona de forma diferente para responder ante ese miedo. El síntoma de Márquez fue perder pelo -como Alberto Contador en la época del positivo-, pero también pueden llegar trastornos digestivos, respiraciones anómalas o incluso lesiones, porque una situación de estrés prolongada puede afectar al sistema inmunitario», añade Pablo del Río, psicólogo del Centro de Alto Rendimiento de Madrid, que ha llevado, entre otros, a Carolina Marín.

La onubense se sometió a un intensísimo plan de preparación para los Juegos Olímpicos de Río 2016. Confesó que soñaba con los ejercicios y terminaba llorando algunos días. Se sometió al diván para asimilar las lecciones y enfocar su atención y su energía solo en lo positivo. Conquistó el oro. «El estrés es confianza. Cuantas más herramientas tenga el deportista y más crea en sí mismo y en sus capacidades, mayores soluciones encontrará ante las situaciones adversas, y menor será el estrés», continúa. «El principal antídoto a la ansiedad es la confianza y la concentración. Una de las estrategias que utilizan Márquez y Nadal es la rutina: seguir el mismo orden en la semana de carreras, para que la definitiva solo sea una más. Así tu mente no se va al futuro. Sabes lo que va a ocurrir dentro de una hora. Márquez lo hace con sus entrevistas, sus entrenamientos , sus actos, y Nadal juega al parchís. Le gusta y le obliga a no pensar en el partido las horas previas», dice Óscar del Río.

Rutinas y optimismo

Ambos psicólogos confirman que el nivel deportivo ha subido tanto en los últimos años que lo que diferencia un campeón de un supercampeón está en la mente. Por eso también se sorprenden de que el de Cervera no cuente más que con su entorno para superar estas adversidades. Al contrario que su rival, Andrea Dovizioso, que sí optó por la ayuda de un psicólogo. «Muchos necesitan una guía. Son tres o cuatro cosas, pero que hay que dominar. Hay personas que desde niños han crecido en un entorno en el que han desarrollado esas habilidades de confianza», indica Óscar del Río. También en su familia se apoyó Saúl Craviotto en 2015. Preparó el Mundial al milímetro, y todo salió mal. El peor momento de su carrera. «Lo quería hacer tan perfecto que llegué con tal nivel de exigencia y de presión que ni pasé a la final. Estuve a punto de retirarme, pero gracias a mi familia me fui animando y salí a flote», dijo a este diario.

«Estos superatletas son capaces de convertir las amenazas, negativo, en un reto, positivo. Rara vez piensan en lo que pueden perder, solo en lo que pueden ganar. Y será interesante ver cómo Márquez gestiona cuando las cosas no funcionen. Que llegará, como a Carolina Marín o a Nadal. No es lo mismo el estrés con buenos resultados que con malos», advierte Pablo del Río.

En el extremo de la ansiedad no controlada está el caso de Rafa Muñoz, que se vio superado por su propio récord del mundo en 50 mariposa en 2009: «No supe encajar el éxito. Me quise suicidar dos veces». El estrés y la ansiedad, rivales incómodos para los que también hay que entrenarse. .

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Tags: #estrés #río #ansiedad #márquez

2017-11-14 10:43