La cotización de los becarios agranda la brecha entre formación y empresa

A las universidades, empresas y centros de FP no les ha sentado nada bien la nueva iniciativa aprobada por el Gobierno para que den de alta en la Seguridad Social a todos los becarios, una media que les ha cogido desprevenidos y totalmente por sorpresa.

Se trata de pagar una cuota de 51,05 euros al mes por cada estudiante en prácticas no laborales, sean remuneradas o no. Pero nadie parece dispuesto a asumirla. En principio, es una cuantía que recae sobre la empresa o la institución donde se desarrollen las prácticas, pero la ley deja abierta la puerta para que también pueda ser de obligado cumplimiento para el centro educativo. De momento, todo está por concretar y desarrollar en un reglamento a lo largo de los próximos tres meses.

La cotización tendrá efectos sobre la pensión y en caso de accidente de trabajo, pero no incluye el seguro de desempleo ni el Fogasa. Algo que afectaría, según estimaciones del Ministerio de Trabajo que han publicado algunos medios, a cerca de medio millón de alumnos y supondría u

nos 74 millones de euros que ingresarían las arcas públicas. Sin embargo, la factura podría resultar de tal calibre que destartalaría los ajustados presupuestos de las universidades y el coste empresarial puede poner en riesgo el futuro de las prácticas.

CRUE: «El coste será enorme, mayor a los 74 millones que plantea el Gobierno»

Hasta ahora solo era obligatorio cotizar por los becarios que percibían algún tipo de remuneración en su periodo de prácticas. Los que realizaban prácticas curriculares (es decir, las que están vinculadas a un plan de estudios y son obligatorias como una asignatura más, por ejemplo en el caso de profesores o profesionales de la salud) remuneradas estaban bonificadas al cien por cien, por tanto el coste era cero. Los que hacían prácticas extracurriculares (voluntarias) y percibían un dinero, obligaban a cotizar por ellos una cuota de 41,74 años al mes el pasado año.

Una regulación que no ha podido evitar prácticas fraudulentas, o cuando no irregulares, como se ha demostrado con recientes polémicas. El pasado mes la Academia de Cine tuvo que dar explicaciones por su oferta de prácticas sin remunerar para cubrir puestos de trabajo del equipo logístico para la edición de los Premios Goya, algo que denunciaron los propios estudiantes. El pasado año, el duque de Alba publicó una oferta de empleo a su nombre en la bolsa de trabajo de la Universidad de Sevilla para que alumnos de Ingeniería le rediseñaran el jardín del Palacio de Dueñas. Y hasta la propia Inspección de Trabajo ha obligado a la Universidad Autónoma de Madrid a pagar las cotizaciones de 376 becarios que realizaban tareas propiamente laborales.

«Ni el Estado ni nadie puede pretender sustituir puestos de trabajo por becarios», afirma tajante Javier Blasco, director jurídico del Grupo Adecco. Desde luego nadie aprueba esta práctica, pero es algo que sucede, como denuncian los sindicatos. «Por un lado, hay becarios que asumen, por ejemplo, tareas administrativas que no les corresponde y no hay tanto tutelaje. Y en muchas prácticas extracurriculares, los estudiantes están sacando trabajo a la empresa pero sin cobrar un salario por ello», denuncia Eduardo Magaldi, portavoz de RUGE, asociación de jóvenes de UGT.

¿Sabías que el 13,9% de las ofertas de empleo son de puestos de trabajo que no existían hace 15 años? Descubre que ofertas son en este informe que hemos realizado junto a @Infoempleo aquí: https://t. co/YfrNAGyiNY #InformeInfoempleoAdecco— Adecco España (@adecco_es)

17 de enero de 2019Sin embargo, empresarios, universidades y centros de FP están más que molestos por las formas y el contenido que el Gobierno ha empleado para intentar resolver la situación. Lo ha hecho de repente y por la puerta de atrás en un Real Decreto-ley 28/2018 para la revalorización de las pensiones públicas y otras medidas urgentes en materia social, laboral y de empleo. Las cotizaciones de «personas que desarrollan programas de formación y prácticas no laborales y académicas» están recogidas en la disposición adicional quinta de esa norma.

«El becario no es un trabajador. Es una persona que viene a aprender, no se le puede exigir»

«Nos sorprendió muy ingratamente, teniendo en cuenta que el Gobierno ya se había comprometido en la Mesa de Diálogo Social a abordar un estatuto del becario, a revisar la regulación actual de las prácticas. . . No es una cuestión baladí. El Gobierno introduce ahora un coste del que no habíamos hablado y da un carácter de laboralidad a las prácticas. Si hay situaciones fraudulentas, existe una inspección de trabajo para resolverlo. Y eso no tiene nada que ver con la cotización», se queja Jordi García Viña, director del Departamento de Relaciones Laborales de la CEOE. «Queremos que se regulen las prácticas, queremos solucionar las situaciones fraudulentas y también facilitar el acceso al mercado de trabajo de los jóvenes», defiende.

Además, explica que esta medida crea inseguridad jurídica porque «cotizar significa que recibes un salario. No puede ser que exista una situación de prácticas en la que no recibes salario pero sí cotizas». Algo que también defiende Javier Blasco, de Adecco: «El becario no es un trabajador. Es una persona que viene a aprender, no se le puede exigir y el empresario no tiene ningún derecho sobre él. Por tanto, no recibe salario ni cotización».

La universidad, alarmada

Los rectores están también muy preocupados por cómo puede afectar a sus presupuestos. En la universidad faltan recursos para afrontar una iniciativa que supone «un coste enorme, mucho mayor a los 74 millones que plantea el Gobierno», como lo ha calificado Miguel Ángel Collado, presidente de la sectorial de estudiantes de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE) y rector de la Universidad de Castilla-La Mancha. «La universidad —afirma— ya emplea unos cien millones de euros en ayudar a los estudiantes».

La CRUE ha trasladado al Gobierno la complejidad de poner en marcha una medida de este tipo debido a las múltiples circunstancias que se producen en el mundo universitario. Por ejemplo, «si un estudiante tiene que hacer 120 horas de prácticas en una empresa, puede ocurrir que no las realice en un mes sino en dos, por intereses de la compañía o de la universidad. Por tanto, habrá que pagar dos cuotas de 51,05 euros», explica Collado.

Y queremos que el plan sea cuantificable y evaluable de una manera más real y transparente, conocer qué medidas han sido positivas y corregir aquellas que no lo son tanto.

abc.es »

Tags: #prácticas #trabajo #universidad #gobierno #puede #becarios #tanto

2019-2-4 04:01

prácticas trabajo → Результатов: 12 / prácticas trabajo - фото


No es sólo Jordi Cruz: "Lo raro es encontrar unas prácticas en las que te paguen"

El mediático cocinero Jordi Cruz no paga a sus becarios y España se ha llevado las manos a la cabeza. Esta reacción de mucha gente, que ha tenido lugar a raíz de un reportaje de El Confidencial en el que se denunciaba la precaria situación de los jóvenes aprendices en los restaurantes de lujo -"16 horas a palos y sin cobrar"-, ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la precariedad juvenil. huffingtonpost.es »

2017-05-03 22:37 / salarios

Carta a la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) de un profesor universitario

El itinerario formativo del Grado de Periodismo indica (con carácter obligatorio) la realización de Prácticas Externas por parte del alumnado en los últimos años de carrera. Cualquier estudiante de periodismo que quiera graduarse en la universidad en la que trabajo debe completar los 24 créditos CTS en alguna empresa, entidad u organismo bajo el reglamento de regulación de prácticas de cada universidad y con el objetivo de “aplicar y complementar los conocimientos adquiridos en la formación académica”. lamarea.com »

2016-05-13 11:42 / Precariedad