Curiosidades del 'pezongate' más famoso de la TV, 30 años después

Para algunos, "ni tomarse las uvas en paz le dejan a uno". Para otros, aquella fue la gala de nochevieja mejor de la historia de TVE. El caso es que este próximo 31 de diciembre se cumplirán 30 años de aquella noche en el que una italiana, desconocida para los españoles hasta un mes antes, dejó a España con la boca abierta mientras empezaba a llenar de dinero su cuenta corriente.

Y es que ninguna Nochevieja fue ya igual desde que Sabrina Salerno, esa cantante nacida en la misma ciudad que Cristóbal Colón, enseñó su pecho derecho a la concurrencia mientras hacía un falso directo de su canción 'Hot girl', ya que lo de que cantaba 'Boys, boys, boys' no es más que una leyenda.

La revista Interviú ha rescatado esta semana a esa joven que apenas contaba por aquel entonces con 19 años (el próximo 15 de marzo cumplirá la redonda cifra de 50), que tenía una estatura de 1,75 cm y unas medidas de 100-58-90 que no dejaban indiferente a nadie sobre el escenario.

Así, como muestra la foto de abajo, actuó Sabrina en Bilbao. En la de arriba, su intervención en el 'Un, dos, tres'

Lo curioso del caso es que ella comenzó a hacerse famosa el 23 de noviembre de aquel 1987 y en un programa como el 'Un, dos, tres, responda otra vez de' de Chicho Ibáñez Serrador. En aquel espacio una de las chicas era Nina, la mujer que se terminó dando a conocer en la primera edición de Operación Triunfo, y Mayra Gómez Kemp decía en la presentación que hizo de la italiana, que "hay que oírla y verla".

Al hacerlo, los telespectadores pudieron ver de inmediato sus 'atributos' gracias al vestido minifaldero negro y ajustado que llevaba y, sobre todo, al body semi transparente de debajo, a las mallas color piel de sus piernas y a sus botas de media caña y 'chupa' de cuero con hombreras, con su moño en el pelo, dos grandes aros sobre las orejas y una cruz sobre el pecho.

Durante su actuación la minifalda se fue subiendo sola hasta la cintura y Sabrina mostró generosamente su trasero mientras cantaba cosas como "deja tu cuerpo libre/abrázame fuerte/sé mi amante". Kim, otra de las azafatas emblemáticas del 'Un, dos, tres', llevó el disco de Sabrina a la mesa de Mayra, que le preguntó por qué había felicitado a la italiana, respondiendo que "por lo bien que canta y por. . . ", mientras se miraba sus pechos pequeños y se despedía.

Premonición y caché

Aquella primera intervención en el programa de Chicho, que a tantas personas ha catapultado a la fama, sirvió para, en menos de una semana, Sabrina protagonizara su primera porta de Interviú, de las doce que llegó después a realizar en sólo una década. Lo curioso es que las imágenes iban acompañadas de un texto de Ángel Antonio Herrera en el que se podía leer: "Una joven de altos y perfilados muslos, de sinuosas caderas y, sobre todo, con unos senos que baten todos los récords. Sabrina reina como soberana de un erotismo que la hermana con las más gloriosas hembras desde siempre ensalzadas. De todo esto tendremos, por fortuna, nuevas muestras cuando Sabrina, que se confiesa admiradora de Madonna, venga a obsequiarnos en el programa de fin de año. Será una inmejorable forma de pasar al 88, sobre todo sabiendo que de tanto ardor como la joven derrocha en el baile, una de sus prepotencias puede escaparse del ceñido sujetador, y tiene dos". Ni Rappel hubiera acertado tanto.

Eso sí, entre medias, la cantante, que era la primera vez que salía de Italia, llegó a congregar a más de 9. 000 personas en una discoteca de Lérida. Fue poco antes de que grabara el especial de Nochevieja, donde el pecho derecho se salió del corpiño. Ella siguió con el playback y en más de cinco ocasiones tuvo que subirse las copas de la prenda porque sus pechos no estaban hechos para ese corsé. En 2012, Sabrina confesó en Vanity Fair que el director de la gala le dijo nada más grabarla "tranquila, no se ha visto nada", y seguía manteniendo que lo que sucedió no fue preparado, sino accidental.

Lo fuera o no, lo cierto es que aquel descuido elevó su caché, como se demostró la misma noche del especial de Nochevieja, en la que actuó en un cotillón municipal en Bilbao por el que cobró 3,5 millones de pesetas (21. 000 euros). Poco la importó a ella que feministas le lanzaran huevos y tomates y que por ese motivo hubiera algún que otro altercado. Supongo que tampoco se enteraría de que pocos días después, un chaval de Jaén que había llegado al colegio con un póster de ella fuera expulsado por el director del centro privado Alto Castillo.

Claro que eran otros tiempos y no sólo en España, donde el primer anuncio sobre preservativos dentro de una campaña contra el Sida era prohibido "por atentar al decoro y al buen gusto social", sino también en TVE, donde, por ejemplo, había muchos más programas culturales que ahora, con Inka Martí, condesa de Siruela y filóloga hispánica, presentando Hablando claro, programa que apoyaba la Real Academia de la Lengua, Paloma Chamorro (La edad de oro) estaba al frente del espacio sobre arte y música La estación de Perpignan, Luis Carandell llevaba La hora del lector y triunfaba la serie 'Lorca, la muerte de un poeta'.

.

estrelladigital.es »

Tags: #sabrina #dos #programa

2017-12-26 23:37