Las embarazadas, el arma secreta de Napoleón Bonaparte para la guerra

El principal elemento de cualquier ejército es el capital humano, sin hombres enfrentándose en nombre de sus banderas, creencias o intereses no se darían las guerras. Esta premisa había sido estudiada por Napoleón Bonaparte, quien iba sumando cada vez más caídos durante las batallas.

Por esta razón, al gran genio militar de todos los tiempos se le ocurriría una idea para asegurar un ejército poderoso en los años venideros: impulsar la natalidad como la garantía de poder reclutar más soldados en el futuro.

Pero hasta finales del siglo XVIII el panorama era muy desolador. Europa estaba diezmada en población; las epidemias, las hambrunas y las guerras dejaban un mundo fantasma que no parecía salir de la oscuridad. Pero solo el alto índices de mortalidad infantil impedían una recuperación en la población.

Napoleón estaba muy consciente de esta problemática, así que decidió ponerle remedio: motivar la procreación (legítima, la otra estaba castigada) y proteger a las embarazadas durante el proceso.

«Si las mujeres no hacían la guerra, habrían de hacer niños que en el futuro engrosarían las filas de sus ejércitos»

Y cómo la naturaleza solo les había dado esa bendición a las mujeres, ordenó bajo el Código Napoleónico (1804), proporcionarles cuidados médicos y otras facilidades; pues en el vientre de las mismas se estaban gestabado los futuros soldados de su Imperio.

La vanguardia política sanitaria del Emperador lo llevó primeramente en 1803 a reunir a las mejores comadronas en los hospitales. Y tres años después crearía la primera cátedra de obstetricia.

Maria-Louise Lachapelle«Si las mujeres no hacían la guerra, habrían de hacer niños que en el futuro engrosarían las filas de sus ejércitos», explica la Doctora en Derecho Ana I. Marrades Puig

«Luces y sombras del derecho a la maternidad: Análisis jurídico de su reconocimiento»

(Universitat de Valencia, 2002).

Sin embargo, el futuro arsenal humano de Napoléon no sería alumbrado con dignidad sin la profesionalidad del nuevo escuadrón de parteras. Especialmente de Marie-Louise Lachapelle, una comadrona que daría lugar a la obstetricia moderna, con revolucionarios métodos y mejoras sanitarias durante el parto.

La burguesía salvadora

Una de las principales causas de mortalidad infantil se debía a la crianza de los recién nacidos por sus amas de cría. Esta costumbre comenzaría a erradicarse con la llegada de la Ilustración y la divulgación teórica de Rousseau -la cual posicionó a la lactancia materna como el principio de una regeneración del Estado-; que tendría mayor repercusión en la burguesía francesa.

Rousseau y la burguesía inspiraron a Napoleón para crear un nuevo sistema de repoblación, protegiendo a las embarazadas

De esta manera la hecatombe de los lactantes comenzó a ser atribuida al consumo de leche de las amas de crías. Muchas de ellas tenían numerosas enfermedades, que transmitían por medio de la leche; para convertirse en la razón principal de muerte infantil.

La burguesía comenzaría a rechazar esta práctica y recriminar a las aristócratas esa negativa de nutrir a sus hijos. Siendo así, las clases medias y Rousseau se convirtieron en los salvadores que inspirarían a Napoleón a proteger tanto a las embarazadas, como a las madres durante la crianza.

Cuando la mujer dejó de ser civil, por ser madre

Con la Revolución francesa (1730-1789) se había concebido por fin la Modernidad. Se limitó al hombre tanto en sus funciones paternales como en la familia. Para ello se instituiría el matrimonio civil y el divorcio. Y durante este periodo también se impulsaría a las mujeres a ejercer como ciudadanas.

«La libertad guiando al pueblo», Eugene Delacroix

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C. C

Pero para 1793

la Convención bloqueó nuevamente las puertas a aquel amanecer femenino. Se prohibieron sus sociedades y la participación de las mujeres en las asambleas políticas. Sí, la maravillosa idea de Rousseau que idealizaba la maternidad, contribuiría a la invalidación civil de las mismas; sustentando que habían nacido por y para ser criaderos del Estado.

El colectivo femenino fértil pasó a simbolizar las reservas futuras de soldados del Ejército de Napoleón, y cuya función absorbería por completo la individualidad de la mujer

De esta manera, el Código Napoleónico (1804) incapacitó injustamente a la mujer en el matrimonio y en las decisiones sobre los infantes, pues éstos serían asuntos que únicamente competían al padre. De esta manera, cuando el Emperador buscó proteger a las embarazadas con la fundación de la primera cátedra de obstetricia no se hizo por la mujer; sino por los intereses del Estado. Es decir, el colectivo femenino fértil pasó a simbolizar las reservas futuras de soldados del Ejército, y cuya función absorbería por completo la individualidad de la mujer.

Maria-Louise Lachapelle

La obstetricia moderna lleva el nombre de Maria-Louise Lachapelle; cuya fama sin precedentes como comadrona le aseguraría la más noble tarea de asistir a las embarazadas. Aquellas que alumbraban a los niños del Estado -los futuros soldados según creía Napoleón-.

La obstetra francesa heredaría la pasión por el oficio desde niña, cuando desde muy pequeña ayudaba a su madre en los partos que asistía. Su experiencia y valía la llevaría a desempeñarse como jefa de obstetricia en el hospital más importante de la época Hotel-Dieu de Paris.

Poco después sería reclutada por el Emperador para dirigir la nueva escuela normal de comadronas y hospital de niños en Port Royal, llamado La Maternidad; el cual antiguamente era un convento

. Este sería el primer centro donde se inició la Neonatología como especialidad.

De igual manera, Lachapelle contribuyó enormemente a la medicina con numerosos textos de anatonomía femenina, ginecología y obstetricia. .

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2018-6-29 18:43